Vamos a dormir en los portales, allí donde nadie pueda entrar.

Vamos a dormir en los portales, allí donde nadie pueda entrar.

martes, 15 de marzo de 2011

Porque en tu imperfección, yo encuentro mi perfección.

Me alucina la gente que lleva años teniendo claro lo que va a ser de mayor. O lo que va ha hacer un viernes por la tarde. O las personas que saben exactamente lo que quieren. O las que tienen una persona a su lado y se dicen que va a ser la de toda la vida. Las que se lo toman todo en serio. Las que saben al segundo si te quieren o si no. Me alucina la gente que mide al milimetro su vida. Que mira el tiempo antes de salir de casa. Las que son precavidas. Las que preparan su ropa el día anterior. A las que les suena el despertador y se levantan. Las que no se paran a pensar en lo que les rodea. Las personas que solo se conforman con las cosas grandes. La gente que hace las cosas mecanicamente.

Pero creo que tiene un porque...Y es porque yo no tengo claro lo que voy a ser de mayor, ni tengo prisa por saberlo. Porque yo no tengo vocación de absolutamente nada, y tampoco me preocupa. No se lo que voy a hacer mañana, porque no tengo claro que voy ha hacer en los próximos 30 segundos. No me tomo absolutamente nada en serio, será por eso que sufro tanto. No mido para nada mi vida, me dejé la regla al salir de clase. No miro el tiempo, es más me aliso el pelo cuando llueve. Y cojo la ropa del armario porque combinan los colores. Y si me suena el despertador, le cambio la hora. Y es que hay una cosa que no se si os he dicho, envido su vida, porque de la manera que ellos vivien es la más sencilla, se mueven por reacciones químicas, por nada más. Pero por otra parte supongo que alguien envidiará la mía, la de ser feliz solo con que salga el sol, la de chafarme un día entero si la noche anterior me he acostado dolida, triste, cansada del ruido o enfadada.

Pero después de mucho tiempo sé, o mejor dicho tengo claro, que la vida sube y baja y que nosotros oscilamos en ella. Que da igual si subes o si bajas o lo mismo lo ves negro que blanco. Que basta una palabra para ser feliz y tres para estar triste. Soy feliz siendo yo. Que mi vida es mía y que no hay nadie como yo.

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